Aún recuerdo horas y horas delante del objetivo de mi padre... " mira aquí, biennnnn, biennnnn, quita! quieta!!!! ... también recuerdo a mis hermanos, agotados, sujetando un reflector de luz casero... Yo era una niña y me cansé pronto de todo eso, hoy daría cualquier cosa por revivir aquellos tiempos. Fueron horas y horas, mañana enteras y con ésto crecí, sin saber lo que aprendía. Un día mi padre dejó caer en mis manos su NIKON F5 y por el visor experimenté sensaciones increíbles fotografiando, con el tiempo me enseñó a revelar carretes, negativos, a pasar horas en el laboratorio... y a aprender a disfrutar mirando. Hoy siento la fotografía, observo qué ocurre a mi alrededor, entro en otro escenario y siento que respiro con ella.
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