En la memoria tenemos instantes que no quedaron en ningún otro sitio. Una fotografía que nunca se pudo hacer, que no era necesaria pero que está aquí, recordándonos a quien creíamos tener olvidado o a quien quisimos un día olvidar.

Todos tenemos una fotografía perdida en un rincón del corazón que nos hace reir, llorar, sentir... sentir que el tiempo pasa y queda mucho por fotografiar.

                                                                             Laura